La última cena

Ésta es mi casa
Sucia, torpe e inútil
Mi padre está clavado en la puerta
Como un Cristo descreído
Mirando el infinito vacío
Sangrando pájaros por la frente
Destilando agua de sus costillas sucias
Orinando sangre en la cara de dos huérfanos simbólicos
Hundiéndose en parábolas despreocupadas
Atentando contra el amor al padre
Revolcándose con Magdalenas vía telefónica
Destruyendo imágenes cristianas
Sobándole los poros a la soledad
Lamiéndole los pies a la desgracia
Sometiendo al diablo en su estómago
Ahogándose con palabras que le revientan el pulmón
Fumándose los restos de su viuda
Diciendo sus últimas siete palabra en latín
Para ignorar la pobreza de su espíritu
Resucitando de sus hijos
Al tercer golpe de su viuda
Y se desclava de la puerta
Para arrojar mendrugos
Al derrotero del monte Calvario
Y luego manda al infierno a un delincuente
Y al otro le roba la vergüenza
Para empañársela a la Magdalena telefónica
Ésta es mi casa
Dos piezas, un perro e inútil
Mi madre es una virgen
Violada por las esperanzas de la unidad
Se retuerce debajo de la cama
Soportando los arremetimientos
Del amor que le parten las costillas
Que escupe en su pecho
Hasta empapar su corazón de flema
Mi madre es una virgen suicida
Que pasea sus manos en los cabellos de la ignorancia
Que se golpea el pecho para no olvidar el dolor
De Cristo entregado a los brazos de María Magdalena
Que reza el ángelus a las tres de la tarde
Pues es sorda a la razón
Mi madre es una virgen de hijos leprosos
Que cultiva la fe de espaldas al perdón
Siempre inexpugnable
Bebiendo de los golpes de la esperanza
Besando putas en callejones
Maldiciendo cualquier acto de amor
Mi madre es una virgen de quehaceres mundanos
Y con los pies partidos
De perseguir al salvador
Que la abandonó en el lecho nupcial.
Esta es mi casa
Indiferente a ser un hogar,
Con Eielson cagándose en la esquinas,
Ésta es mi casa
Como la última cena,
Donde se remoja el pan de la traición
Entre besos iscariotes,
Ésta es mi casa
Siempre inútil.
Muy bueno!!
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